domingo, 17 de enero de 2016


 


Es verdad, la infancia también es una isla.

" Era más bien que todo tenía un rostro, cada árbol, cada loma, cada bicicleta, y los reconocía. Esa manera de ver se ha terminado. El sol es el sol, un árbol es un árbol, una colina es una colina, una bici es una bici. Ya no contemplo el mundo del modo en que contemplo las caras. (...)
Por entonces, en esas mañanas de verano en que me sentaba y tomaba el desayuno mientras contemplaba el paisaje que quedaba afuera, la seca carretera de asfalto con arena en los bordes de la acera, las casas, las píceas, y, detrás de las copas de los árboles, el sonido, y, al otro lado del sonido, el bosque y los grandes depósitos blancos, que contenían aún no sé muy bien qué (...) todo eso estaba conectado a mí por el hecho de aparecérseme como familiar. Esta familiaridad o intimidad puede parecer un añadido, porque ahora el mundo es sólo el mundo, pero por entonces siempre era algo más (...) el objeto o el fenómeno eran vistos como algo en sí mismos, algo por derecho propio, con una identidad propia, que es lo que creaba la intimidad que le daba un rostro a todo."

                                                                   Karl Ove Knausgård, El otro lado de la cara


viernes, 1 de enero de 2016


“As profundezas estavam na minha cabeça, e também no meu peito. As profundezas estavam nos meus braços e nas minhas pernas, nos dedos dos pés e das mãos. As profundezas preenchiam todo o meu corpo.”

                                                                 Karl Ove Knausgård, A ilha da infância

Mi silencio

“Penso no fracasso humano. No fracasso da memória em apreender toda a beleza pela qual o desejo passou nestas quatro décadas. Há que ser ter paciência, é o que todos dizem. Tudo, então, desde a menor das agulhas à Muralha de China, se extinguirá calma e pacientemente.”
                                                                                              Fabiano Calixto, Nominata Morfina



Entre Satie sonando aquí dentro,
la batucada allá lejos y el calor y la brisa,
mi somnolencia y el devaneo de mis pensamientos
que van y vienen del deseo al ventilador
y de las piernas a las rodillas blandas y al abismo.
Todo se extinguirá calma y pacientemente,
mucho ya lo ha hecho aunque la memoria guarde
hilachas. Y lo que queda, un soplo,
se extinguirá también y yo con ello.
Y sin embargo, hay una pompa
ahora, un instante,
que se ensancha e infla
y se instala en mis pezones
y en los huecos de mi piel.
Se hace grande y pulsa por vivir.
Esta que soy en silencio aquí tumbada
respira y vibra. Se dilata la vida
en estos pequeños remansos y
la parte de esa pulsión que habita en mí,
es magma, ebullición, viento.
Es silencio.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Aurora



Una décima de segundo después de oír los primeros pájaros y de, con los ojos cerrados aún, adivinar el hilo tenue de luz que empieza a abrir la oscuridad de la noche, je pense à toi.

lunes, 12 de octubre de 2015

No trilho




                                      " - então não pare de cantar. cantar é não morrer, filha.
                                         - cante suas perdas, cate suas pedras, no trilho desse bonde.
                                         - há força nisso também, filha, há força nisso também"

                                                                    Laura Castro: O telefone tocou novamente

Lo que crece y muere




"Pero las estrellas brillan sobre nuestras cabezas, el sol arde. La hierba crece y la tierra, bueno, se traga todo lo que es vida y borra todas las huellas, vomita luego nueva vida en una cascada de miembros y ojos, hojas y uñas, pajas y colas, mejillas, pieles, corteza e intestinos, que se vuelve a tragar. Y lo que nunca llegamos a entender del todo, o no queremos entender, es que todo esto ocurre fuera de nosotros, que nosotros no formamos parte de ello, que no somos más que lo que crece y muere ciegamente, igual que son ciegas las olas del mar".
                                                                           Karl Ove Knausgard: Un hombre enamorado


Lo que crece pueden ser hojas o espantos, deudas, flores, uñas, dientes, crece el caudal del río, los muertos por accidente, los celos, la angustia, el desánimo, crece la pena, la hierba, la humedad relativa, el tedio. También la risa crece - algunas veces -  las carcajadas, la alegría a borbotones, el deseo viene como la marea y crece lento. Los hijos, la masa del pan, los encuentros. Crece la tripa, el pelo, la espera.... Y mueren después las flores, las hojas, los espantos, el recuerdo, los ríos, los muertos, los celos, el amor, la pena. Se seca el deseo, la hierba, la risa,  las carcajadas, la humedad, el pelo, la garganta, la tierra. Lo que crece pueden ser hojas.






viernes, 2 de octubre de 2015

Cartografías III


            



Hay arena y una playa. Una mesa llena de amigos, pocos, que no pueden faltar y otros que están por llegar. En la arena, en la mesa, caracolas, fruta, vino, pan.  Hay un libro con mi nombre y muchas palabras en construcción, yendo y viniendo sobre las hojas de papel.
Hay una casa y un jardín lleno de verde y hojas - unas que caen, otras que se renuevan. Hay un taller de descubrimientos adonde vuelven las palabras después de pasear por la playa. En la mesa del taller hay botes de pintura de colores, frascos con conchas, arena, cuadernos, piedras, cristales, hilos. Una brújula. En la casa hay espacio y luz y color. En las paredes, cuadros de mis amigos, que pintan y sueñan, inventan. Hay tejidos y mantas y cajitas que he comprado en viajes adonde he ido siempre muy bien acompañada, o sola, y bien acompañada también.
En el tejado hay una veleta que muestra la dirección del viento. Hay una cocina grande como un corazón llena de cacerolas y especias y conservas, aceites, licores y hierbas aromáticas, con una mesa grande y una silla para cada amigo, mi hijo, mis hermanas. 
Desde mi habitación, tras la vegetación del jardín, se oye el mar. En la terraza, tumbado en la hamaca duerme un hombre con ojos que miran y manos de gigante, un hombre que me bebe, me abraza. En la cama, hay buen dormir, calor, suspiros. La cama, a veces es barco, a veces nido.