martes, 18 de marzo de 2014

Motivos

“Como se recuperam os motivos imaginários da viagem? E como se mede a distância obscura entre necessidade e desejo? (...)
Como saber, pergunta o historiador, por que uma pessoa emigra e, outra, seu vizinho, que está em condições aparentemente semelhantes, não o faz, sendo que ambas estariam submetidas ao mesmo tipo de cálculo sobre os benefícios acarretados por sua decisão?
Esse cálculo é intangível. (...) uma fala ou fato cotidiano, um sonho, uma imagem qualquer que foi se tornando cada dia mais incontornável, como a de um barco enorme rompendo as ondas em direção a um horizonte muito vasto.”
                                                            Paloma Vidal, “Viagens”, em Mais ao sul



Una vida pequeña, en medio del tráfico que va al aeropuerto, en la cola del embarque con la maleta en la mano, tras la ventanilla opaca y diminuta del avión que atraviesa el océano y sobrevuela las islas por encima de las nubes; una pequeña figura en medio del planeta habitado por millones y millones de personas que no se conocen. Una mujer rompiendo las olas en dirección a un horizonte muy vasto. Saltando al vacío. ¿Los motivos? Imaginarios. 

jueves, 27 de febrero de 2014

Jardín de invierno

"No es verdad que todo permanezca dentro de nosotros. Hay cosas que se pierden para siempre. Hay, en el coraje de saberlo, un belleza helada. Aunque hunda un dedo en tu corazón y te lo rompa en pedazos."
  Leila Guerriero, http://elpais.com/elpais/2014/02/25/opinion/1393331044_124477.html

                                                                                                  Valdeolea Valle
Hay cosas que se pierden para siempre, ni siquiera la memoria las preserva, ni la voluntad de llevarlas siempre con nosotros. Cargamos en el camino el equipaje de tantas miradas, momentos, y creemos que nos acompañan, que poderlas preservar en la memoria. Sin embargo, el viaje las altera, las desgasta, las hace borrosas, lejanas, se convierten en ficción, en polvo. La belleza helada está en mirar lo que tenemos con los ojos más atentos, un momento, sabiendo que lo perdemos, e intentar que dure un poco, un tiempo, dentro. 

Se pierde en la arena
el temblor momentáneo y repentino
de su aliento en el cuello y aquel mirar,
el pelo erizado del gato  que se arquea
al doblar la esquina mientras cae el sol de la tarde.
Se pierde el momento pleno de luz y sol y viento
al correr el coche por la carretera 
y la sal y  la mano en la pierna;
un susurro al oído y el abrazo definitivo, urgente,
el olor agridulce del niño, la carcajada en el pasillo,
los escalofríos de deseo, se pierden.
Huellas en la nieve, la arena, el camino de barro.
Después solo aire y agua,
fugaces destellos a veces. Nada. 

martes, 4 de febrero de 2014

También su silencio



“Cada cual es también su silencio”

En la vida hay historias que se cuentan, decisiones, actos, acontecimientos, que conforman el relato, la biografía… Y luego están las que no se cuentan, no tienen narrador porque no acontecen, son cosas que palpitan, se sienten, se piensan o se sueñan, o se dicen a media voz, historias que pudieron pasar y no pasaron, que pudieron convertirse en hechos, en biografía, si algo que no se explica hubiera desencadenado la acción;  sin embargo permanecieron latentes, en otro plano. Son como agujeros negros adonde caen las cosas que pudieron ser y no fueron, que hubieran podido ser si algo hubiera sucedido de otro modo, si alguien hubiera cogido algún tren… Creo que en estos agujeros negros habitan posibles novelas, una vida paralela invisible y mágica, inaprensible pero intensa, que perdura en nosotros en ecos infinitos, que va tejiéndonos por dentro pero nadie ve, que nos conforma el alma, la memoria – recordar lo que fuimos, imaginar lo que pudimos ser... 
Pertenecen al territorio de la literatura. Si se cuentan bien, revelan la vida porque en ellos palpitan las cosas no dichas, los sueños, anhelos, recuerdos, las miradas sutiles, los significados escondidos detrás de cada gesto… Lo que pasa por dentro mientras transcurre la vida. Luego nos vamos y en algún lugar queda un intenso y profundo agujero negro. A veces sus ecos prevalecen en quien queda, y van llenando otro agujero. Vete a saber por cuánto tiempo.





domingo, 26 de enero de 2014

Por la vida



"Brindemos por la vida, por el vivir al día, por los buenos vinos, los buenos polvos, las miradas inquietantes, los ojos que te acarician, por las lunas inmensas...por las buenas frases, por los otoños, por los paseos, por los amantes, por las buenas canciones, por la buena gente..."  Brindemos. Aunque tú faltes.

sábado, 25 de enero de 2014

La casa como laberinto

" Toda casa es un laberinto; su habitante, también"
             
                                                     Sobre la casa y lo que esta nos muestra de quien la habita habla Andrés Neuman en su blog. De las casas-museo de los poetas y del visitante voyeur que se asoma, intruso, a ese espacio lleno de las cosas de quien la habitó y del vacío que dejó con su muerte. De lo que nos dice y no nos dice lo que vemos en ella.  De las casas que son exhibición exuberante del ego de su dueño o de las que fueron solo rincón, refugio íntimo, de quien en ellas vivió sin saber que jamás serían vistas. Interesante paralelismo hace Neuman entre la gradilocuencia y exuberancia de las casas de Neruda y su poética incontenible, barroca, adjetiva, que todo lo canta, que no da espacio al silencio.

domingo, 12 de enero de 2014

Além do horizonte



Le envié esta canción en mi último mensaje escrito. Ahora ya no está, solo su vacío en ese espacio vago de nuestras conversaciones virtuales, pobladas del paisaje de nuestra infancia y de pequeños gestos cómplices, de ironías, de fantasías, de literatura, de cine…. Una vez al año, encuentros de una cena con largo paseo y charla. Siempre los ecos de  algo indefinible que flotaba entre los dos. En mí, la intuición de su sensibilidad escondida, forrada de racionalidad y de ironía, un alma a descubrir. En él siempre la atención y la educación exquisita, la inteligencia mordaz y la sensibilidad especial para todo lo sutil, aunque lo disimulara, un gran lector, un gran oyente de música, un amante del cine. Su amistad y complicidad, un descubrimiento tardío, un reencuentro. Algo especial. Un privilegio y un placer haberle tenido próximo estos años últimos en que nos hicimos amigos. Ahora queda vacío ese espacio no espacio en que transcurrió  nuestra amistad, parece que se nota poco, nada cambia desde aquí tan lejos, al otro lado del mundo, incluso puede parecer que sigue allí al otro lado, como siempre. Sin embargo, saber de su muerte abre  un vacío, un pozo. Un imprevisto.
Habrá que grabar mensaje a mensaje en un pergamino, enrollarlo bien y meterlo en una botella y lanzarlo al océano, que viaje y flote en las aguas hasta el fin de los tiempos. Un poco de vida en una botella, fragmentos,  márgenes. Lo que yo conocí. Lo que ahora me falta.
Le gustaba Nara Leão. Sé que oyó esta canción con mi mensaje, y creo que, con su ausencia definitiva, tiene un sentido mayor. Allá donde esté. Más allá del horizonte.

jueves, 9 de enero de 2014

In memoriam


                                                                                                                                                             A Alberto, in memoriam.

Como nunca pudieron ser. Tal vez hermosos y cogidos del brazo por las calles iluminadas al atardecer, entre bulevares. Un cigarrillo en los labios, brillando la juventud en el cabello intenso y el viento agitando la falda de ella en las pantorrillas. Tal vez cómplices en un amor prematuro, ella adolescente. Y entorno a ellos, los cafés y sus miradores, semáforos en rojo, Françoise Hardy y pinchos de tortilla. 
En las pequeñas distancias, el placer del roce de un brazo y de la mano de él cálida en su cintura bajo la camisa, a menudo. Alguna palabra al oído. Y sus labios de repente cerca, soplándole brisas en el cuello. 
Como nunca fueron. Sin embargo, existen. Se mueven luminosos  por el espacio recóndito de la fantasía que despierta de forma imprevista, a veces, cuando hablan de tan lejos al cabo de tantos años.